ACCION DE SANTIAGO

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Acción Solidaria en Tubul de 4 acompañantes de Lo Espejo

Todo se inicia cuando el grupo de acompañantes e iniciados es contactado por una nueva Red Solidaria de Jóvenes de la comuna, que estaba recién formandose,en la que participan otras Parroquias, colegios, grupos étnicos y más. La idea era colaborar con todo lo que se pudiera y el fin propuesto fue ayudar a las comunidades indígenas de Tubul, el día 20 de marzo se organiza una actividad masiva solidaria en la que se recolectan alimentos no perecibles, frazadas y útiles de aseo, esto se acompaña de un show artístico para invitar a las personas a colaborar. Se cumple la meta y se reúne bastante ayuda para llevar al sur.

Luego viene la segunda etapa organizar la salida solidaria a terreno, se organizan distintas campañas en dinero en todos los colegios de la comuna, con el fin de costear los gastos del viaje, como Dios entrega muchas bendiciones esto también fue un éxito y cabe destacar el corazón solidario de todos los niños moanistas que cuando pasábamos por los colegios decían "Tía hoy comeré menos colación, porque sé que hay niños que no tienen nada en este momento", era emocionante escucharlos.

Esa colecta fue en la mañana antes de partir  a la octava región, del MOANI, participaron en esta salida solidaria a Tubul, cuatro acompañantes: Juan Silva, Manuel Herrera, María José Gallardo y Andrea Silva. Fue un largo viaje de alrededor de 12 horas, y al llegar al lugar, se habían reunido dos comunidades indígenas a pesar de tener poco, nos reciben afectuosamente y con algunos ritos de bienvenida, al son de la pifilka, cultrún y trutruca. Momentos emotivos se vivieron desde este instante. Con María José íbamos específicamente a trabajar con niños, a realizar distintas actividades en las que pudimos conocerlos, conversar, hacer dinámicas, llevarles regalitos, dulcecitos y recibir un poco de ese cariño que los niños estaban deseosos de entregar, nos llama la atención una niña de la comunidad "Aurorita", ella muy motivada a todas las actividades propuestas y liderando al resto de los niños, pidiendo juegos, por ejemplo en un momento nos dijo: "Tía juguemos a Don Juan el campesino", es increíble como los juegos traspasan barreras espaciales y los niños y niñas pueden expresar mucho a través de ellos, fue una tarde amena de compartir  y conocernos con los niños del sector, incluso nos ayudan a armar las carpas. En estos momentos Juan y Manuel, descargaban todo lo que habíamos llevado en ayuda y también compartían con la comunidad. Es increíble como se pueden llevar muchas cosas materiales, pero lo más relevante es la posibilidad de compartir con todas esas familias, que podemos aprender mucho de ellos y se puede transmitir y concretar relaciones de reciprocidad,  a pesar que fueron solo dos días se pudieron estrechar lazos y hacer realidad los principios de Amor al prójimo.

Andrea Silva Pichulman
Acompañante MOANI-Lo Espejo
Parroquia San Pedro Pescador


ACCION DE TALCA

 

Esta acción se desarrolla en la ciudad de Talca, en el sector Norte, Comunidad Cristo Salvador.

Este lugar se caracteriza por ser muy pobre, hasta hace poco eran campamentos que han ido mejorando a casas básicas. La idea es que la gente a través del tiempo pueda ir haciendo mejoras y ampliándolas, la estructura consiste básicamente en una habitación y baño. Aun así las casa son pequeñas, no toda la gente tiene dinero para hacer los arreglos y la gente continúa hacinada.

Este sector, su comunidad, es histórica para el Movimiento ya que fue el primer lugar a donde se extendió el MOANI en Talca y desde sus comienzos jamás se había dejado de hacer MOANI allá.

Hace un tiempo los acompañantes del MOANI no estaban respondiendo a las expectativas que tenían los sacerdotes nuevos llegados a la comunidad, los acompañantes dejaron de ir a las reuniones de comunidad,  tampoco estaban haciendo un buen trabajo con las bases. Por esta razón la comunidad junto a los sacerdotes decidieron que el MOANI ya no seguiría funcionando.

Los acompañantes desaparecieron y los niños quedaron solos.

Nela, una adolescente, que en ese tiempo estaba haciendo la continuidad en el equipo nacional de niños y es de esta comunidad, fue a buscar a los acompañantes para tratar de mejorar las cosas con la comunidad pero no obtuvo respuesta. Buscó ayuda de acompañantes de otras bases pero tampoco obtuvo respuesta porque esto fue en tiempo de verano cuando el MOANI hace un receso en sus actividades. La Nela siguió insistiendo que no podía desaparecer el MOANI en la comunidad Cristo salvador y empezó a buscar adolescentes amigos de ella para que la ayudaran en el trabajo con los niños que seguían asistiendo a la Capilla.

También habló con la Secretaria Nacional para que fuera con ella a hablar con el Párroco, pero la secretaria le dijo que tenía primero que comunicarse con los acompañantes de su Diócesis, para no saltarse los conductos regulares.

Finalmente la Nela decidió ir sola a hablar con el párroco a la Parroquia San Luis. Le pidió a otra de las adolescentes que la acompañara y hablaron con el Párroco, le explicaron la situación, se comprometieron con él a hacer las cosas bien (participar en la Misa, comprometerse con los niños, ir a las reuniones de la comunidad para informar de lo que están haciendo, etc.)

Ante esto, el Párroco aceptó que volvieran a funcionar en la Comunidad, siempre y cuando ellas se hicieran responsables del MOANI.

Hoy, Nela, su amiga y otros adolescentes se han hecho cargo del trabajo con niños, a su vez, el MOANI diocesano les está dando las herramientas de formación de MOANI necesarias para el trabajo con niños. Participan de los encuentros de iniciados a nivel diocesano y nacional.

La Nela ha sido un ejemplo de perseverancia y actitud frente a una situación de la que los acompañantes que había en la Comunidad no se hicieron cargo y los de sectores de la Diócesis no se dieron cuenta.  El año 2006, la Nela dejó de hacer la continuidad en el Equipo nacional de  niños y adolescentes y en 2007 pasó a ser iniciada oficial del MOANI y está a cargo del equipo de delegados de Talca.



ACCIÓN  DE CONCEPCIÓN

Nuestro grupo se encuentra compuesto por 22 niños, niñas y adolescentes, pues la falta de acompañantes en la base, ha hecho que ambos grupos trabajen juntos sin problema alguno. Nos reunimos todos los Domingos después de Misa, a las 12.30 hrs, en la parroquia Sagrada Familia, ubicada en la comuna de Concepción. En su mayoría los niños(as) tienen algún grado de parentesco entre sí, y provienen de diversos lugares no tan cercanos a la Parroquia, es decir la procedencia de los integrantes es diversa, al igual que su nivel socioeconómico, el cual, en su mayoría es medio.

 El día Domingo 01 de Julio 2006, después de haber finalizado la reunión nos encontrábamos despidiéndonos en las afueras de la parroquia, en ese momento me acordé de contarles una noticia, la cual se trataba de Gonzalo, un joven de 23 años, quien participaba en el grupo, pero hace muchos meses no sabíamos nada de él. Gonzalo tiene problemas físicos y mentales, lo cual lo hacía un integrante especial en el grupo, los niños y niñas lo querían mucho y lo respetaban. La noticia era que hace algunos días me había encontrado con la abuelita de Gonzalo, pues su madre lo abandonó cuando pequeño, ella me contó que el joven había tenido algunas crisis y lo habían tenido que internar en el hospital psiquiátrico hace ya bastante tiempo, cuando les conté a los niños éstos dijeron diversas cosas, como “pucha que lata” “que fome que el Gonzalo esté allí”, y a Verónica Cuevas, una niña de 11 años, vive con sus padres y sus dos hermanas, se observa que su familia es comprometida con la Iglesia participando todos los Domingos de la Eucaristía, además los padres acompañan a las niñas en las diversas actividades que tiene el grupo. Verónica propuso al grupo que fuéramos a visitar a Gonzalo al hospital, el resto de los integrantes acogió la propuesta gustosamente, por lo tanto en ese mismo instante comenzaron los preparativos, para ver que le llevaríamos y que día nos reuniríamos para ir a verlo.

La visita se atrasó por varias semanas pues nos encontrábamos en las jornadas de  formación de invierno que el MOANI efectúa anualmente, pero la visita se realizó de todas formas durante el mes de Agosto.

Cuando entramos al hospital, todos teníamos un poco de miedo, pues la experiencia que vivíamos estaba siendo un poco fuerte, nos llevaron a una sala y en unos instantes apareció Gonzalo, se encontraba distinto, se veía mejor, incluso tenía hasta dientes nuevos, cosa que nos alegro bastante, estuvimos conversando con él, le llevamos galletas y nos contó que le gustaría una pelota para poder jugar con los compañeros del hospital y los tíos, entre otras cosas.

A la reunión siguiente evaluamos la visita, todos concordamos en que fue una experiencia muy linda, y les pedí que se dieran un aplauso por la hermosa iniciativa que había tenido la Vero en ir a visitar a Gonzalo y por la acogida que tuvo el grupo con la propuesta, además los/as niños/as y adolescentes expresaban lo que habían sentido durante la visita. En la evaluación, el grupo acordó que la visita debía repetirse y que en esta ocasión se le debía llevar de regalo una pelota, el dinero para comprarla se sacaría de los fondos del grupo, además se le llevaría un afiche de todos los integrantes del grupo el cual no pudo entregársele en la primera visita.

 

2º Visita

La segunda visita tuvo mayor concurrencia, pues iban integrantes que no conocían a Gonzalo pero de todas formas quisieron ir a conocerlo, pues conocían las anécdotas que habíamos vivido con él. Como éramos muchos, tuvimos que entrar en pequeños grupos para verlo, el primero le entregó el balón de fútbol que tanto quería, al recibirla, Gonzalo dio un grito de alegría ya que parece que no lo esperaba,  el segundo grupo le entregó una bebida, el tercero el afiche que le hicieron los niños y niñas del grupo, y el último le cantó una canción. Todos estábamos contentos por la experiencia vivida, mirábamos por unas ventanitas las diversas reacciones de alegría que expresaba nuestro amigo.