Por los enfermos

Señor,
acuérdate de todas las personas
que sufren enfermedades.
Acompáñalos y ayúdales
a superar el dolor.
Enséñales a descubrir tu rostro
siempre presente en los momentos difíciles.
Dales fuerza para continuar sus tratamientos
y mejorar su salud.
Danos un corazón grande y compasivo,
capaz de amar y trabajar por los enfermos,
ayúdanos a aliviar sus dolores,
y ofrecer lo mejor que tenemos para su alegría.
Enséñanos Señor a vete en el enfermo
y a dar una mano con cariño.
Que así sea, buen Señor Jesús.